Cuando las grandes empresas extranjeras llegan al país, repiten lo mismo:bHay mano de obra barata, pero no personal técnico calificado.” Pero esto no es cierto.
Aquí sobran profesionales con títulos, incluso con posgrados. Lo que falta no es formación.
Lo que falta es voluntad de entregar el control el poder.
Observa cualquier tienda china: todos los mandos son chinos. Los dominicanos están en la base, aunque muchos tengan más preparación que los que los supervisan. ¿Por qué?
Porque es una estrategia. No les interesa formar líderes locales. Les basta con encontrar obediencia y silencio. El discurso de la “falta de técnicos” les sirve para justificar traer a los suyos y quedarse con todas las decisiones.
Pero no se trata de capacidad, se trata de poder. Y en este juego, quieren asegurarse de que el poder nunca cambie de manos. El dominicano sirve mientras carga, obedece y produce, mientras calla. Cuando quiere se trata de arquitectura del negocio la operación, lo frenan.
Si de verdad quisieran aportar al país, formarían equipos locales sólidos. Harían transferencia de conocimiento. Invertirían en talento. Pero no. Prefieren dejar la estructura montada… con el dominicano de espectador.Como dice el proverbio: Si quieres ayudar a un hombre, no le des pescado. Enséñale a pescar.
Pero a ellos no les interesa enseñarte. Les interesa que siempre dependas de su red. Tú eres su pez.